Memories


Antes que nada, disculpas por la tardanza desde mi última publicación. El inicio de la universidad me ha tenido un poco liada.

Hoy, me apetece hablar de recuerdos. Sí, todos tenemos miles de recuerdos, tanto buenos como malos, pero solemos aludir más a los peores que a los mejores. ¿Quién no ha tenido un desamor? ¿Quién no ha sufrido nunca? ¿Quién considera que la vida es tan simple? ¿Quién no encontró problemas en el camino? ¿Quién no ve la realidad? ¿Quién no se ha decepcionada con alguna amistad? ¿Quién no se arrepiente de algo? ¿Quién no ha cometido errores? Sí, todas esas preguntas son muy fáciles de responder, porque la mayoría de nosotros las hemos vivido. Pero, ¿Qué me dicen de los buenos momentos? ¿Por qué no disfrutamos de cada pequeño detalle que la vida nos ofrece? ¿Por qué nos empeñamos en imposibles cuando quizás tenemos delante a lo mejor que podamos encontrar nunca? ¿Por qué somos tan egoístas y tan egocéntricos? Ojalá que estas preguntas se puedan responder con total sinceridad algún día.

A mi me gusta recordar aquellos días felices y simples en los que te pasabas el día construyendo castillos en la arena. En los que cualquier cosa valía para jugar o para entretenerse. Cuando la tecnología no era tan necesaria ni tan imprescindible como hoy. Porque los niños ya no son tan felices como lo eran. Porque los recuerdos que conservo no podrán repetirlos mis futuros hijos ni mis futuros nietos. Porque nos aferramos a las comodidades y no compartimos casi nada con nadie. Nuestra vida se ha reducido a vivir por vivir, y quien diga que no, miente. Somos esclavos de nuestro propio tiempo, y ni siquiera nos damos cuenta.

Pero no quiero ponerme melodramática con esto, quiero que la gente sea consciente de que los recuerdos, tienen que cambiar en el lugar de nuestra memoria. Traigamos de vuelta aquellos bellos momentos, con internet se puede encontrar casi a cualquier persona que hayas conocido en tu vida o que haya significado algo importante para ti en un pasado. Reencontrémosnos con nosotros mismos y seamos uno. Porque el mundo es demasiado grande para compartirlo, por eso, construyamos nuestro pequeño pero inmenso mundo personal. Vibremos con el sonido de un colibrí y saltemos de alegría en un prado verde como la aceituna.
Vayamos un domingo hacia ninguna parte, al colegio de nuestra infancia, al lugar secreto que nos protegía de todos los miedos posibles que podíamos tener hacia el exterior, al sitio de nuestro recreo alternativo, a la esquina de la última calle de la ciudad. Hagamos de este mundo y de nuestra vida, algo mejor con los recuerdos.
Porque al fin y al cabo, los recuerdos es lo único que nos quedará.

Volveremos al principio una vez que el final llegue, creando un ciclo infinito. ¿Quién no tropezó nunca? Hagamos de ese tropiezo, un recuerdo libre. Liberemos nuestras almas y nuestros miedos, seamos felices.
Porque a pesar de todo, los recuerdos acabarán siendo la identidad de nuestra existencia.

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4 thoughts on “Memories

  1. me gusta tu entera y la verdad solo nos quedan recuerdos malos y buenos pero siempre nos quedamos con los buenos porque son los mejores.

  2. Gracias por leer mis escritos, he estado leyendo algunos de los tuyos y me parecen muy agradables. De este en particular me gustó la última frase y el título.

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